Es otra de las diferencias que encontramos entre el vendedor medieval y el
consultivo.
La situación es que tengo absolutamente nublada la imagen de compra, y entonces comienzo a poner pegas, o dudas. Acto seguido el comercial a cada objeción, me saca un contra argumento, que tampoco me aclara mucho.
La situación es que tengo absolutamente nublada la imagen de compra, y entonces comienzo a poner pegas, o dudas. Acto seguido el comercial a cada objeción, me saca un contra argumento, que tampoco me aclara mucho.






