Esta historia ocurrió en una época en la que no había tanto
ordenador.
El gerente de la empresa se disponía a cobrar de la empresa que había hecho "suspensión de pagos". El tamaño del agujero se asemejaba a los cráteres lunares. La oficina que "tramitaba" las reclamaciones de los proveedores, había cola hasta la calle.
Cuando le llegó la hora de gestionar el impagado a nuestro protagonista, este se sentó frente al paragolpes. El paragolpes, estaba reclinado en su asiento, comiendo patatas fritas con la mano.
El gerente abre su maletín, y saca de el un fajo de billetes, aproximadamente 10.000€.
En ejemplo de guerra psicológico, en el cobro de morosos. La historia ocurrió en Gipuzkoa, durante los años 80.
El gerente de la empresa se disponía a cobrar de la empresa que había hecho "suspensión de pagos". El tamaño del agujero se asemejaba a los cráteres lunares. La oficina que "tramitaba" las reclamaciones de los proveedores, había cola hasta la calle.
Cuando le llegó la hora de gestionar el impagado a nuestro protagonista, este se sentó frente al paragolpes. El paragolpes, estaba reclinado en su asiento, comiendo patatas fritas con la mano.
G- Me tienes que pagar.
P- No te voy a pagar.
G- Me tienes que pagar.
P- Si quieres, te renuevo las letras,
te aplazo el pago, lo que quieres, pero no te pagaré.
G- Pues a mi me vas a pagar.
Silencio....El gerente abre su maletín, y saca de el un fajo de billetes, aproximadamente 10.000€.
G- Me vas a pagar, o si no salgo,
enseñando este fajo y diciendo que ya he cobrado.
P- ¡No jodas! ¡No me harás eso!
G- Les das explicaciones a todos los
que están esperando. !ME PAGAS O ME MARCHO!
El paragolpes, sacó un talón bancario y lo firmó, el gerente
metió el talón y el fajo de billetes en el maletín, y se marcho.
G- Adiós
En ejemplo de guerra psicológico, en el cobro de morosos. La historia ocurrió en Gipuzkoa, durante los años 80.
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